Finalmente, Paulinho es convocado para el México – Portugal, pero su Mundial 2026 peligra
El delantero brasileño Paulinho recibió una noticia agridulce en el vestidor: la Federación Portuguesa lo había incluido en la lista preliminar de convocados para los próximos compromisos de la selección lusitana. Sin embargo, el técnico Roberto Martínez dejó en claro que su presencia en el equipo no garantiza un lugar en el once titular, y mucho menos un boleto al Mundial 2026. «En esta posición, tenemos otras prioridades», sentenció el estratega, dejando entrever que el atacante del Sporting de Braga deberá conformarse con un rol secundario, al menos por ahora.
La explicación de Martínez no dejó lugar a dudas: el perfil de Paulinho, aunque valioso, se solapa con el de otros delanteros ya consolidados en el esquema del combinado europeo. «Respetamos mucho a Paulinho y estamos siguiendo su trayectoria, pero tiene un estilo similar al de Gonçalo Ramos y Cristiano Ronaldo», señaló el entrenador. Esta declaración confirma que, en la jerarquía de atacantes, el brasileño naturalizado portugués ocupa un escalón por debajo de figuras como Ramos, autor de un hat-trick en el último Mundial, y del propio Ronaldo, leyenda indiscutible del fútbol luso.
La convocatoria, por tanto, parece más un gesto de reconocimiento a su buen momento en el club que una apuesta real por su participación en los partidos clave. Martínez fue tajante al mencionar que, en caso de ser llamado a la lista final para el Mundial de 2026, Paulinho solo tendría oportunidades si alguno de los delanteros titulares sufre una lesión en la recta final. «Solo entraría si alguien se rompe», advirtió, una frase que, aunque cruda, refleja la dura competencia en una selección que cuenta con un arsenal ofensivo de primer nivel.
El escenario para Paulinho no es sencillo. A sus 29 años, el delantero ha demostrado ser un jugador versátil, capaz de desempeñarse como extremo o centrodelantero, pero en Portugal su camino parece estar bloqueado por la sombra de figuras más experimentadas. Mientras Ramos y Ronaldo siguen siendo los referentes indiscutibles, y otros como Rafael Leão y Bernardo Silva aportan desequilibrio desde las bandas, el exjugador del Bayer Leverkusen deberá conformarse con esperar su turno o, en el peor de los casos, resignarse a ser un plan B.
La Copa del Mundo de 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, se perfila como un torneo ambicioso para Portugal, que buscará reeditar su actuación en Qatar 2022, donde alcanzó los cuartos de final. Sin embargo, para Paulinho, el sueño de vestir la camiseta de la *Seleção das Quinas* en un Mundial parece cada vez más lejano. Su convocatoria actual, aunque simbólica, es un recordatorio de que, en el fútbol de élite, el talento no siempre es suficiente: la competencia es feroz, y los márgenes para el error, mínimos.
Mientras tanto, el delantero tendrá que enfocarse en su rendimiento con el Braga, donde ha sido pieza clave en la temporada. Su capacidad para marcar goles y asistir podría ser su mejor argumento para convencer a Martínez de que merece una oportunidad real. Pero en un equipo con tanta profundidad ofensiva, cada partido será una prueba de fuego, y cada convocatoria, una batalla por demostrar que puede ser más que un nombre en una lista de espera.





