Santa Claus llega a la ciudad: el actor que encarnará al mítico personaje revela todos los secretos de su misión navideña
Horacio Castelo se alista para encarnar uno de los personajes más entrañables y simbólicos de la cultura popular en *Operación Trineo*, una cinta que promete llevar al público a un viaje lleno de magia, acción y un toque de misterio navideño. Con casi cuatro décadas de trayectoria en cine, televisión y teatro, el actor sonorense se sumerge en este proyecto con la misma pasión que lo ha caracterizado a lo largo de su carrera, pero esta vez con un desafío adicional: dar vida a Santa Claus en una historia que redefine el clásico mito con un giro inesperado.
La trama, ambientada en los días previos a la Navidad, sigue a un Santa Claus que debe emprender una misión urgente para salvar las fiestas. Todo comienza cuando descubre que su elfo más leal ha desaparecido, dejando atrás las piezas del trineo esparcidas. Pero el verdadero peligro surge cuando se enfrenta a una versión oscura de sí mismo, un antagonista que busca usar el legendario vehículo para fines siniestros. Castelo describe la premisa con entusiasmo: «Es una historia que mezcla la esencia navideña con un toque de aventura y suspenso. Santa ya no es solo el personaje bondadoso que todos conocemos; aquí se convierte en un héroe que debe luchar contra sus propios demonios».
El rodaje, que tuvo lugar en Monterrey, no solo destacó por su narrativa, sino también por el elenco que acompaña a Castelo. «Fue una experiencia increíble trabajar con un equipo tan talentoso y comprometido», confesó el actor. «Cada uno aportó algo único, y eso se nota en la química que logramos en pantalla». Además, la producción aprovechó los paisajes y locaciones emblemáticas de la ciudad regiomontana, que sirvieron como telón de fondo para esta historia llena de fantasía y emociones.
Pero interpretar a Santa Claus no fue tarea sencilla. Castelo enfrentó un proceso de transformación física y artística que requirió disciplina y paciencia. «El director me dijo algo que nunca había escuchado: ‘Necesito que dejes de adelgazar’», recordó entre risas. «Al principio pensé que era una broma, pero luego entendí que Santa no puede ser flaco. Así que tuve que adaptarme a una rutina completamente distinta». El cambio no se limitó a su complexión; cada día, el actor debía someterse a un exhaustivo proceso de maquillaje y caracterización que podía extenderse hasta cuatro horas. «Era rasurarme por completo, colocar la barba, el bigote, las cejas postizas, la peluca… Cada detalle contaba para lograr la esencia del personaje», explicó.
Para garantizar un resultado impecable, la producción recurrió a especialistas con experiencia en Hollywood, quienes diseñaron prótesis capilares y efectos de maquillaje que le dieron a Castelo la apariencia clásica de Santa Claus. «Fue un trabajo minucioso, pero valió la pena. Queríamos que el personaje se sintiera auténtico, que los espectadores lo reconocieran al instante, pero también que descubrieran algo nuevo en él», comentó.
Aunque *Operación Trineo* es uno de los proyectos más esperados del actor, su agenda no se detiene ahí. Castelo también se prepara para el estreno de *Monarca*, un musical que llegará a Broadway este año, consolidando su versatilidad en las artes escénicas. Además, tiene en puerta dos películas que han generado expectativa en festivales internacionales: *Ojos en la oscuridad* y *Adán soy tu ave*. «2026 se perfila como un año lleno de desafíos, pero también de grandes oportunidades», adelantó. «Cada proyecto es una nueva aventura, y eso es lo que más me apasiona de este oficio».
Con una carrera que abarca desde el drama hasta la comedia, pasando por el teatro y el cine de autor, Horacio Castelo demuestra una vez más su capacidad para reinventarse. *Operación Trineo* no solo representa un homenaje a la figura de Santa Claus, sino también una muestra de cómo el cine puede reinterpretar los mitos clásicos con creatividad y audacia. Para los espectadores, será una oportunidad de redescubrir la magia de la Navidad a través de una historia que, aunque familiar, está llena de sorpresas.





